Hoy desperté mas temprano que de costumbre, Estaba algo nostálgico.
Tome una taza de café cargado con cuatro de azúcar para endulzarme un poco.
Mientras lo tomaba no se oía ningún sonido en casa.
Creo que me siento solo, más solo que ningún otro día. La verdad nunca he querido encontrar a nadie, ya que ni siquiera yo me conozco y temo no encajar con los prototipos de la sociedad actual.
¿Y podría amar yo alguien?, talvez será esa la pregunta que jamás podré responder, ya que ¿Cómo se puede amar en oscuridad?
Cada vez que llueve analizo esto al desayuno.
Se que mi destino es ser un solitario, pero me gustaría aunque sea por unos segundos poder mirarme al espejo y saber mi verdadera identidad.
El reloj marca las ocho, dejo el café en la mesa a medio beber y tomo a mi fiel amigo, el que me ayuda a avanzar en esta rápida ciudad, para luego ir a trabajar.
