Se acaba el día, y la noche se apodera de cada rincón de la ciudad.
Las luces de los faroles se encienden poco a poco para que la gente continúe con su rutina.Podrán ir a casa, comer algo, dormir y luego volver a trabajar.
Muy monótono para mí gusto, demasiado.
Cuantas veces he intentado escapar de esto pero no puedo. Seria más fácil ahogarme en un vaso de agua que poder salir corriendo de mis responsabilidades, no quiero ya pertenecer.
¿Si la vida fuera simple?, ¿si tal vez yo no soñara tanto?, ¿Podría encajar? Se que no. Pero me conforta pensarlo, pensar que realmente hay una solución para esto.
-No quiero creer en lo imposible y lo hago.-
Si soy tan igual a ellos. Pero entonces ¿porque no salimos juntos de esto que nos consume día a día, que nos agobia profundamente y nos hace sacar lo más burdo de nuestras almas? Para que engañarme si nadie es capaz de hacerlo ni siquiera yo, porque soy tan cobarde como ellos.
Siento que mi vida es totalmente vacía. Mi pasado es plano, mi presente promiscuo y mi futuro no tiene nada de interesante.
Yo quiero poder vivir, si eso quiero vivir.
Vivir como nadie nunca lo hizo, a mi manera loco incoherente pero feliz.
Ojalas algún día pueda cumplir todo lo que digo, ya que por ahora solo me digno a decir palabras al viento.

2 comentarios:
Sin embargo, cada día algo (no se sabe muy bien qué, la esperanza talvés) nos hace levantarnos. Quizás ese día, a la vuelta de la esquina, o a la bajada de la micro, se quiebre la odiosa rutina, aunque sea solo por 10 minutos. Y eso basta para que el tiempo deje de cojear...
(creo entender de lo que hablas)
Saludos.-
:)gracias de verdad, creo que esa ilusión es lo que me mantiene aquí escribiendo.
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